16.11.11

"Desayuno con Diamantes" (Blake Edwards, 1961)

Todas las modernasdemierda y wannabes tuvieron la maravillosa oportunidad de dar sentido a los posters de Audrey Hepburn que cubren las paredes de sus hogares ya que el Cine Doré, con motivo del ciclo en recuerdo a Blake Edwards que ha organizado, proyectó "Desayuno con Diamantes"

No era la primera vez que veía la película que recuerdo que en su momento ya me sorprendió y que por supuesto aguanta perfectamente un segundo visionado y ya los que le eches encima. Confieso haber tenido miles de prejuicios contra ella, sin duda por culpa de esas ingentes toneladas de merchandising pro-chica moderna que sobretodo tuvo su punto álgido en la década pasada y aún hoy en día sigue dando sus coletazos. Alguien debió pensar que las grandes estrellas femeninas del pasado no habían sido presentadas debidamente a las nuevas generaciones de niñas bien y por tanto las caras de sobretodo Audrey Hepburn y Marilyn Monroe comenzaron a campar a sus anchas en todo tipo de objetos y prendas de ropa. Por supuesto que ostentar alguno de estos objetos te convertía instantáneamente en la más guay-super-retro-moderna del lugar.

Entenderéis ahora un poco la mala idea que en mi cabeza se había formado sobre esta película por eso digo que fue toda una sorpresa cuando por fin me senté y me dispuse a verla como es debido. Sin duda es una película hecha a medida de Audrey, la película se podría decir que es ella y su circunstancia, en un mundo de hombres una mujer consigue no sólo sobrevivir sola sino además salir a flote sin perder en ningún momento la compostura. Una mujer bastante especial, todo sea dicho de paso, no conforme con su vida rural decide embarcarse sola en busca de su destino que sin duda está muy por encima que lo que una granja con marido e hijos puede ofrecerle. Llama la atención que su único compañero sea un gato, complemento perfecto para ella como mujer gato que es: independiente, refinada, desconfiada con los desconocidos pero confiada con la mano que le da de comer.

Sin duda prefiguración de lo que décadas después sería el boom Carrie Bradshaw (pero sin todos esos delirios de grandeza). Toda una delicia disfrutarla de principio a fin.

3 comentarios:

Bea Cepeda dijo...

Tengo muchas ganas de volver a ver esta película, porque me da a mí que la primera vez que la vi no supe apreciarla verdaderamente.

caotico_jq dijo...

Hay que tener valor para comparar "Desayuno con diamantes" con "Sexo en Nueva York"... Bueno, o mucho valor o mucha lucidez. xDDDDD

misternny dijo...

mas que de modernas, usar a esta mujer como icono es de paletas!