8.7.09

"Bent" (Sean Mathias, 1997)

No es que yo sea muy fan de las películas sobre el Tercer Reich y nazis y demás.. pero creo que nunca había visto alguna que tratara la homosexualidad en los campos de concentración y de los pocos ejemplos que se pueden encontrar creo que un buen ejemplo es "Bent"

Nos encontramos ante una historia realmente dura, pero eso no es nada nuevo ya que todas las historias que tratan este tema, el nazismo, suelen serlo. En esta ocasión la crudeza de la película es contrarrestada gracias a las maravillosas escenas de pasión entre los dos protagonitas pero eso lo trataré más adelante...

Comenzaré pues mostrando mi más sincera fascinación por la ambientación del Berlín de entreguerras del principio de la peli, mientras veía los primeros minutos de la misma me imaginaba estar observando un cuadro del genial Otto Dix que tan bien supo plasmar la realidad que le rodeaba en aquella Alemania de miseria y excesos.


Si, es Mick Jagger travestido


En ese Berlín caótico, vive Max (Clive Owen) junto a su novio que no tardaran en ser arrestados por la Gestapo y llevados al campo de concentración de Dachau. En el tren de camino el novio de Max será apaleado hasta la muerte ante la impotencia de Max que consigue salvar su vida al tragarse su orgullo y seguir los consejos de Horst, otro de los prisioneros portador de un triangulo rosa, distintivo de los homosexuales. Max consigue engañar a los guardias y hacerse con el distintivo de los judios ya que lo más denigrante para los nazis era ser homosexual antes que judío.

Max y Horst acaban trabajando juntos en una especie de trabajo/tortura, esto es llevar piedras de un montón a otro lo que supone que les hará desquiciarse y volverse locos. Es entonces cuando comienza la mejor parte de la historia, cuando empieza por así decirlo la "parte romántica".

Son largas horas al día las que pasan juntos de aquí para allá cargando piedras y aunque no pueden parar, ni tocarse, ni si quiera mirarse lo que si pueden es hablar y decirse cosas, y es así como acaban desembocando en una de las mejores escenas de sexo que he visto nunca, probablemente la mejor después de la escena de sexo sensorial de la película "L'Atalante" (1934) de Jean Vigo.

"Podemos sentir"

Poco a poco su relación se va haciendo más fuerte hasta que de repente, cuando aún tenían mucho que decirse llega el final, no revelaré nada porque es un final tan intenso que merece la pena descubrirlo por uno mismo.

Mención especial por supuesto a los dos actores Clive Owen y Lothaire Bluteau por sus magníficas interpretaciones.
Creo que películas como estas son necesarias, primero para mostrar una realidad que ocurrió y que no siempre es mostrada y segundo para cerrar algunas de esas bocas que se llenan diciendo que no entienden como se puede estar orgulloso de ser homosexual.. yo les digo, no estoy orgulloso de ser homosexual sino de ser como soy y de querer a alguién de mi mismo sexo igual que si fuera del sexo opuesto, como dice Max en la película "¿Que hay de malo en ello?".

2 comentarios:

Bea dijo...

Pues yo estoy de nazis y de la vida hasta los huevos también, así que ahora mismo... no me la apuntaré. ¡bastante dramón tengo yo ya! ahora es época de ver películas como Austin Powers xD

Anónimo dijo...

EN VERDAD ES UNA EXELENTE PELICULA, UNA DE LAS MAS CRUDAS QUE E VISTO, MUY TRISTE, VERDADERAMENTE LO Q PASABA EN LOS CAMPOS DE LA MUERTE,,, PERO AL FINAL LOS NAZIS SUFRIERON LA REFRIEGA Q LE PUSIERON LOS ALIADOS DURANTE AÑOS DE POSGUERRA, AL FINAL SE IZO JUZTICIA,,
BUENA PELICUAL, CASI TE HACE LLORAR,,, Y EN VERDAD, COMO DICE MAX... ¡ QUE HAY DE MALO EN ELLO??